Cómo y por qué aprender a ir en bici sin pasar por los ruedines

cómo y por qué aprender a montar en bici sin ruedines

Tarde o temprano todos aprendemos a ir en bici. La cuestión es cómo lo hacemos y lo que ello genera en el que aprende. Descubre cómo y por qué hacerlo sin pasar por los ruedines, ganando en confianza, seguridad y autoestima. Y, sobre todo, de una forma natural para el niño.

Antes que nada, decirte que siento haber estado muy desaparecida pero hay momentos en que hay que bajar la marcha y mirar lo verdaderamente importante, y en estos momentos el reclamo familiar es lo primero. Seguro que me entiendes y que habrás vivido momentos de este tipo. ¡Así que te pido disculpas y paciencia por mi ausencia!! Pero a pesar de este ritmo lento, he procurado ir teniéndote al día y compartiéndote información interesante en Facebook e Instagram.

Y así,  ya nos plantamos en casi primavera y con un tiempazo que apetece estar fuera de casa y disfrutar. Y pensando en esto y que las bicicletas florecen como las flores en este tiempo, quiero compartirte mi experiencia y la magia que hemos vivido justo este fin de semana pasado.

¡Mi hija pequeña de 4 años aprendió a montar en bicicleta con pedales en un plis plas!. Y al verla, me pareció que todo aquello que yo suponía, se había confirmado por segunda vez y que era digno de compartirlo contigo.

No sé tú pero yo tengo una experiencia desagradable de mis comienzos con la bici. Yo tendría sobre unos 6 años y comencé sobre los 5 quizás a ir en bici con ruedines. Como casi todos por aquella época. Pero un día decidimos (quiero pensar que también se me consultó aunque no me acuerdo), que era hora de quitar los incómodos ruedines y pasar a aprender sin ellos.

En aquella época no había cascos, ni rodilleras, ni coderas, ni Árnica, ni nada por el estilo. Estábamos la bicicleta, el suelo, mi padre y yo ante tal acontecimiento.

Recuerdo la paciencia de mi padre, mi constante frustración, los golpes uno detrás de otro y el volver a casa sin haberlo conseguido. Cierto es que después de varios días intentándolo, cayéndome muchas pero muchas veces, volví cantando victoria.

Pero que quieres que te diga…. Hoy me doy cuenta que no hace falta sufrir tanto para aprender. Por eso creo que es muy interesante compartir contigo mi experiencia vivida con mis dos hijos, donde en ambos casos hemos procedido igual sabiendo que cada uno es motrizmente muy diferente.

Cómo aprender a ir en bici sin ruedines

No puedo decirte que esto funcione en el 100% de los niños ni que sea un método infalible. Pero mi experiencia de más de 7 años observando, me lleva a creer que los niños son capaces de aprender a ir en bicicleta sin necesidad de utilizar los ruedines, simplemente ofreciéndoles un entorno y un material adecuado para tal fin y adecuado a su desarrollo y autonomía, sobre todo.

Lo he comprobado en mis propios hijos y en otros niños del entorno más o menos cercano, con habilidades motrices o intereses motrices muy distintos, y en los casos que procedieron como nosotros, surgió la magia que yo llamo.

Así que te voy a contar los pasos que hemos seguido para que pueda ser un proceso tan natural también como fue el nuestro:

Dejar moverse al niño en libertad

Lo importante para ir en bici sin tener que pasar por los ruedines es que el niño adquiera equilibrio y fuerza motriz. Para ello es imprescindible ofrecerle, desde muy bebé, la oportunidad de moverse en libertad y explorar todas las posibilidades que le ofrece su cuerpo.

Este conocimiento le proporcionará conocer cómo es él mismo, qué posibilidades de movimiento tiene adquiridas, retarse y superarse adquiriendo de nuevas y más complejas y sentir su propia autonomía. A parte de todo el desarrollo físico, motriz, social, emocional y cerebral que se desarrolla con el movimiento y en el proceso natural de evolución del niño.

Esto debemos pensar que ha de ser así durante todo el desarrollo del niño: desde que nace hasta siempre!! Para ello hemos de procurar entornos seguros pero no por ello que estén vacíos de obstáculos, estímulos, retos…; y por supuesto evitar facilitarle las cosas.

Los hitos del niño, son hitos porque cada uno de ellos lo consigue por él mismo, no porque nosotros le facilitemos el conseguirlo!

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Facilitar material y entorno para favorecer el desarrollo del equilibrio

Para ir en bici sin necesidad de ruedines, es fundamental que el niño adquiera equilibrio y el control del mismo. Para ello favorecer material que le permita practicarlo, es fundamental antes de pasar a una bici con pedales.

Generalmente este tipo de material también favorece a la adquisición y control de la coordinación de los miembros del cuerpo, fundamental en el buen desarrollo integral del niño.

Puedes empezar desde el año y medio* con cosas tan sencillas como:

  • Caminar siguiendo una línea y procurando no salirse de ella.
  • Caminar por los bordillos sin caerse.
  • Saltar con ambos pies a la vez.
  • Bailar.
  • Practicar el ponerse a la pata coja y mantener el equilibrio.
  • Saltar a la pata coja con una y otra pierna.
  • Saltar a la cuerda rasa.

Sobre los 2* años, puedes añadir otros juegos como:

  • Columpiarse y aprender a hacerlo solo.
  • Caminar por una cuerda para equilibrio tipo una slackline a baja altura con y sin ayuda.
  • Trepar.
  • Aprender a ir en patinete de 3 ruedas. Yo soy partidaria que las dos ruedas estén delante y la tercera detrás aunque te he de decir que el patinete que heredaron mis hijos tenía las dos ruedas atrás y también adquirieron un buen equilibrio con él, pero lo que he visto es que si tienen las piernecitas cortas, se dan con facilidad con las ruedas de atrás, dificultándoles el movimiento.
  • Utilizar una moto de juguete de ruedas anchas.
  • Subir escaleras de cuerda.

Sobre los 2 y medio / 3* años:

  • Seguir permitiendo la exploración de sus posibilidades físicas en el entorno.
  • Favorecer el contacto con bicicletas sin pedales de medida adecuada a la altura del niño. Este es el elemento fundamental del paso a montar en bici sin necesidad de poner ruedines.

La bici sin pedales es para mí el quid de la cuestión en este tema, porque le permitirá adquirir con ella: seguridad, equilibrio, fuerza en las piernas y la coordinación necesaria para luego cambiarla por una bici normal.

Es interesante que con ella puedan pasar mucho tiempo practicando porque será la fórmula para que adquieran confianza en sí mismos y experimenten la sensación de ir en bici de forma natural.

* Nota: Siempre las edades son orientativas porque depende del grado madurativo, desarrollo motriz e interés de cada niño.

cómo aprender a ir en bici sin ruedines

Respetar los ritmos y las inquietudes del niño

Muchas veces nosotros tenemos tantas ganas de verlo ir en bici o nos da miedo de luego le cueste más aprenderlo, que aceleramos los tiempos de cada niño sin conseguir resultados positivos y placenteros.

Tendríamos que pararnos a pensar que quizás a el niño no le interese lo más mínimo el tema motriz y no vea en la bici ningún aliciente a probarlo. Quizás le interese un poco pero no sea su principal material de juego. O, como te ponía en la nota anterior, quizás el niño no está preparado motrizmente para hacer este tipo de ejercicio motor.

Por eso te he mencionado anteriormente otras opciones con las cuales pueda adquirir un desarrollo motor grueso bueno, que le servirá para el momento oportuno en el que el niño quiera probar a ir en bici: con o sin ruedas.

Por eso, te aconsejo que no pases directamente a los ruedines, que no caigas en la tentación de que los 3,4 ó 5 años ha de ser el mejor momento para regalarle una bicicleta con pedales aunque no sepa ir en bici.

No hay nada de malo en ello, ojo!! Yo aprendí así.

Pero la sensación de logro y gozo que he visto en los niños que aprenden de esta forma que te intento transmitir, no tiene nada que ver con mis recuerdos…

Y es simplemente una cuestión de proporcionar un material que hoy existe y que los hay para todos los bolsillos así como el permitirle ir a su propio ritmo y respetando sus propias inquietudes; sin imponer las nuestras!

cómo enseñar a un niño a ir en bici sin ruedines

Y un día llega la magia y pasan de la bici sin pedales a ir en bici con pedales directamente

Es así de sencillo y claro. Llega un día, que generalmente no te lo esperas, en que cogen una bici de un amigo que ya va con pedales, se sientan, te piden que le ayudes y en dos intentos ya van solos!! Y te hablo de niños de 3 / 4 años!

¡Increíblemente mágico!

Y qué hacemos en ese momento en el que el niño muestra interés por esa bici con pedales. Pues: aprovecharla y:

“Sigue al niño” Maria Montessori.

Mis consejos son sencillos también:

  • Intenta estar todo lo tranquilo y seguro del mundo para no transmitirle tus miedos. Piensa que él es capaz de hacerlo y si al intentarlo no es el momento: no pasa nada, otro día volverá a querer probarlo, pero procuremos que esta experiencia sea rica y positiva.
  • Intenta estar presente. Olvídate de móviles, charlas con los amigos o lo que sea. Vive el momento porque lo más seguro es que será breve e irrepetible.
  • Procura buscar un espacio lo más plano, horizontal y con poca gente posible.
  • Escucha lo que te pide el niño y haz justamente eso. Lo más seguro es que te pida que le sujetes: empújalo suavemente del asiento y controla un poco el manillar al principio. Dile que no se fije en las ruedas, que mire al frente, que pedalee y que controle el manillar. Poco a poco te irá diciendo que le sueltes. ¡Y poco a poco tú lo irás haciendo, comprobando de que es capaz de todo!
  • Celebra conjuntamente este nuevo hito en su vida. Es un momento único que ha podido compartir contigo.
  • Déjale que siga practicando todo lo que se pueda. Tiene que adquirir más habilidad para arrancar (la parte más complicada), frenar, girar…. ¡Poco a poco y sin correr!

Por qué aprender a ir en bici sin pasar por los ruedines

No sabría decirte si hay algún tipo de razón científica. Seguro que la hay, pero una de las mayores razones que yo encuentro para seguir estos pasos es poder ver el grado de satisfacción y orgullo en la cara del niño que lo consigue por sí mismo.

De esta forma, la necesidad de ayuda que el niño tiene de un adulto es muy reducida porque, suele suceder, que en 3 o 4 intentos el niño ya tiene la seguridad de que lo puede hacer él sólo, casi sin ayuda de nadie, autonomamente.

Este grado de autonomía sobre un logro tan importante es un premio espectacular a la autoestima, a la confianza en sí mismo y sus posibilidades. 

Ojo, que los ruedines no son malos; le aporta también coordinación, fuerza en las piernas pero no tanto el equilibrio: una de las características más importantes para ir en bicicleta. Pero lo que creo que ocurre en esta opción es que el niño ya se ve con una bicicleta grande, que cree controlar pero no controla por él mismo. Y que se ha de afrontar a ese falso aprendizaje creyendo una cosa que no es.

Aprendiendo sin ruedines y adquiriendo un proceso de práctica previo, el niño conquista de una forma natural el elemento.

Yo no las tenía todas conmigo porque con mi primer hijo fue inmediato. Es un niño muy motriz y su habilidad sobre ruedas fue increíble desde bien pequeño. Pero mi hija pequeña no era tanto y pensaba que tardaría muchísimo porque tampoco le llamaba mucho la atención la bici sin pedales.

Pero pasó eso: que cuando ella quiso lo probó y surgió nuevamente la magia.

 *  *  *

¿En tu caso cómo ha sido? o ¿qué piensas sobre esta manera de aprender a ir en bici?

Si te gusta, no te olvides de compartir para que otros niños también puedan conocer esta posibilidad de aprender a montar en bici sin tener que pasar por los odiosos ruedines.

Un abrazo y en cuanto pueda, más cosas para disfrutar jugando.

Yessica

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14 comments on “Cómo y por qué aprender a ir en bici sin pasar por los ruedines

  1. Euriaaa
    16 marzo, 2017 at 23:38

    Sin duda, la idea es ir por este camino…con 27 meses justo ahora le empieza a interesar la moto y el patinete, pero nos dejaron una bici sin pedales y lo de que se cayera al suelo si no la sujetaba no le gustó nada de nada…así que a esperar. Su padre y yo tenemos ganas pero como dices no hay que forzar, sólo ofrecer posibilidades y observar.

    Yo recuerdo odiar a mi madre y pasar un miedo horrible antes de estamparme, pues me soltó sin avisar después de impulsarme. Fatal de los fatales!

    • rejuega
      17 marzo, 2017 at 12:42

      Hola Euriaaa,

      Real como la vida misma, así es. Observar y ver cómo va evolucionando no sólo motrizmente sino también en interés. Poco a poco. Todo llega y, bajo mi parecer, si llega de forma natural es mucho más maravilloso.

      Lo de tu madre, también me suena. Recuerdo que a mí también me soltó y me dejó cuando yo no había dicho nada. Pánico total y también recuerdo como algo de traición. Pero lo bueno es aprender de ello y mirar el presente. Procurando hacer lo que creemos mejor para nuestros hijos. Igual que lo hicieron ellos (los padres) en su momento.

      Paciencia, observación y a disfrutar del momento!!
      Un abrazo grandote,
      Yessica

  2. Al Escondite Inglés
    17 marzo, 2017 at 10:58

    Cuánta razón tienes … !!!

    Estaba leyendo y no hacía mas que recordar como aprendí yo a montar en bici… curiosamente era algo que me atraía mucho y era una niña bastante habilidosa , pero nadie se planteo siquiera que no llevara ruedines “porque me iba a matar”…. y así me fue…
    De hecho, nunca tuve el equilibrio suficiente para llevar a alguien en el traspontín.

    Nada que ver con la manera en que aprendí a nadar, a mi ritmo, sin presiones y de forma natural… podía ( y aun puedo) vivir en el agua… recuerdo el día que logré cruzar la piscina yo sola como uno de los más felices y orgullosos de mi vida… y es una sensación maravillosa para un niño.

    Hace un tiempo hablaba en el blog sobre los niños que van en carrito hasta edades increíbles ( 6 años ) y los efectos escondidos y terribles de privarles de la oportunidad del ejercicio, la independencia, la autosuficiencia, el descubrimiento, etc… que supone moverse LIBREMENTE para ( supuestamente ) protegerles.

    Puede parecer que montar en bicicleta es algo trivial ( si no te gusta o no sabes NO es el fin del mundo, de acuerdo…) pero creo que detrás de esto, tan aparentemente simple se esconde algo muchísimo más importante… la autoestima, la independencia, la libertad y todo lo que lleva asociado para el crecimiento de un niño.

    • rejuega
      17 marzo, 2017 at 13:00

      Hola Esther,

      Ahora que lo dices, algo que no he contado, es que yo también me quedé con la sensación de ir poco segura en bici. Y eso que la llevo sin problema pero el tema de frenar, la velocidad, etc. no me van con ella. No sé si es debido a esa experiencia o no, porque motrizmente soy muy ágil (de momento ;). Pero mira, cosas que pasan.

      Pero es verdad y como tu bien dices, está demostrado que si dejamos al niño ir encontrando su seguridad en las cosas que va haciendo, es mucho mejor para él y la adquisición de la habilidad/aprendizaje es mucho más natural. Con estas acciones, como el de aprender en bici, estoy totalmente de acuerdo que es significativo para su autoestima, independencia, libertad, etc.

      Pero para ello tenemos que permitirles ser, moverse en libertad, escucharlos y observarlos para poderlos acompañar mejor!!

      Gracias por contarnos tu experiencia!! Un abrazo!!
      Yessica

  3. Carmen
    17 marzo, 2017 at 14:39

    Hola!
    qué interesante!
    Precisamente mi hija que va a cumplir 6 años quiere una bici para su cumple y estamos pensando cuál comprar. El problema de mi hija es que nació con displasia de cadera y estuvo inmovilizada casi hasta los dos años, entre escayolas de medio cuerpo y diversos aparatos… en fin, es lo que nos tocó y no había alternativa. Por esto la niña acusó, como es lógico, retraso motriz, y empezó a caminar con aproximadamente 26 meses, y los distintos hitos motrices (saltar, ir a la pata coja, etc.), pues fueron sucediéndose bastante más tarde que la mayoría de los niños de su edad… No sé hasta qué punto le ha podido llegar a marcar ese confinamiento inicial de su vida, el caso es que por carácter es además bastante tranquila y nunca le interesaron demasiado las ruedas. Le compramos hace un par de años una bici sin pedales, a la que apenas hizo caso, no le atraía nada… total, que ahora no se nos ocurre mejor idea (además de fomentar el tema del equilibrio con las actividades que comentas) que bici con ruedines, porque bici sin pedales ya no las hay tan grandes, creo… no sé muy bien cómo debemos hacer…
    Gracias!!!

    • rejuega
      20 marzo, 2017 at 16:12

      Hola Carmen,

      Me identifico contigo porque mi hija pequeña también pasó sus primeros meses de vida inmovilizada por lo mismo que tu hija y también tuvimos que hacer mucha fisioterapia para conseguir mejorar su tono muscular. Imagino a tu peque con tanto tiempo inmovilizada… Pero como tú dices: hay cosas que hay que hacer en beneficio de ellos… Me alegra saber que ya está perfectamente!!

      Y también me identifico porque mi hija tampoco es muy aficionada a las ruedas, a la velocidad, sino que también es más bien tranquila. Por eso pensaba que con ella, el tema de la bici, iría para largo. Pero mira, nos sorprendió y un día lo pidió y se lanzó!!

      Y lo que dices es cierto, encontrar sin pedales para niños grandes no hay. Pero el otro día vi en youtube una idea que te puede interesar: quitar la parte del pedal donde se pisa. Y así queda una bicicleta normal pero sin pedales. Luego, podrías agregarle esta pieza y volvería a tener pedales. Me pareció una idea genial para los grandotes que quieren aprender de esta forma!!

      Espero que te sea útil y foméntale todos los ejercicios que puedas de equilibrio y de movilidad gruesa para que vaya adquiriendo fuerza en las piernas!!

      Un abrazo grande y mucho ánimo,
      Yessica

      • Carmen
        20 marzo, 2017 at 16:37

        Muchísimas gracias Yessica, por tus palabras y por la idea!

        • rejuega
          21 marzo, 2017 at 10:31

          De nada Carmen, espero que te ayuden!!

          Un abrazo,
          Yessica

  4. Inma
    17 marzo, 2017 at 17:38

    El mío con 16 meses agarró una bici sin pedales de un niño mayor. Su padre y yo pensamos que se caería, y cuál fue nuestra sorpresa q se subió solo, y la manejó. Así q buscamos la más bajita q había en el mercado (aún así le quedaba unos cm grande…) y con ella ha estado hasta hace una semana (con 27 meses q tiene), que probó una con pedales y eso quiere ahora. Efectivamente, es seguir al niño. Yo tampoco soy fan de los ruedines, pensé que pasaría directamente a la bici normal. Pero resulta q no se fabrican bicis de su talla (le faltan unos cm otra vez) y tenemos dos opciones: o le hacemos que espere hasta que crezca (a pesar de que se monta en todas las bicis que puede, y llora por no tener una suya….) o le ponemos ruedines porque aún no le llegan los pies al suelo! Parece ya mucho sin ruedines y sin poder apoyar el pie, para un niño de dos años! Así que, algunas veces, no es q el niño no esté preparado, es que no lo está el mundo, jeje.

    • rejuega
      20 marzo, 2017 at 16:16

      JAJAJJAAJ Inma, la verdad es que es cierto muchas veces!! Pero también tu peque es un todo terreno en habilidades!!

      Nosotros tenemos la de Imaginarium que le puedes poner los pedales. ¿Esta le iría grande?

      Pero también te digo una cosa, quizás subestimemos al niño, pero ¿cuántos niños han ido en bicis más grandes que las suyas? ¿No te animas a probar con la bici de algún amigo? Busca la más bajita y quizás te sorprenda. Y ahora que lo pienso, yo recuerdo de ver en los parques unas super mini. Consulta bien en las tiendas de bicis a ver si saben de alguna!!

      Un abrazo grandote,
      Yessica

  5. Paula
    17 marzo, 2017 at 22:58

    Hola!!! Yo aprendí a montar en bici sola con una bici pequeña para mi tamaño en el momento sin ruedines, además no era mía, así que el aprendizaje casi no lo recuerdo y siempre me ha encantado llevar bici. Mi chico sigue todas las semanas cogiendo la bici, de niño era un acróbata de las dos ruedas. Así que la peque, con 28 meses y su bici sin pedales hace viguerías. Estas semanas se ha soltado muchísimo, vamos por la calle y ella con su casco y su bici a todas partes. Es una auténtica pasada dejarlos que cojan confianza y habilidad por ellos mismos. Y coincido en uno de los comentarios sobre el movimiento libre, mi hija a penas uso el carro, la porteamos más y cuando empezó a caminar con 11 meses ya no quiso subir al carro jamás, y la mochila duró poco.
    Bueno, me ha encantado este post.
    Un abrazo

    • rejuega
      20 marzo, 2017 at 16:18

      Hola Paula,

      Muchas gracias por tus palabras. Es verdad, cuánto más les dejemos hacer, más fácil le resultará todo. Y este tipo de bicis son geniales para esto. Una simplería pero fundamental para luego pasar a la bici con pedales en un santiamén!!

      Un abrazo y a disfrutar de las ruedas!!
      Yessica

  6. Mamá Pata
    17 marzo, 2017 at 23:58

    Nosotros lo hemos hecho así y se obró la magia en un par de tardes, poco antes de cumplir los 4 años. A la moto y la bici de equilibrio les sacamos chispas, era increíble ver lo bien que las manejaba, sobre todo la segunda. Una vez adquirido el equilibrio teníamos claro que de ruedines nada! Y funcionó 😉

    • rejuega
      20 marzo, 2017 at 16:22

      Claro que funciona Mamá Pata!!

      Y lo bueno es que desde hace unos años, se ve a muchos niños utilizando este sistema de aprendizaje; cosa que antes eramos los raros!!

      Ver esa magia, vale oro!!

      Un abrazo grandote,
      Yessica

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