La cocina: un laboratorio de aprendizaje para los niños

la cocina como laboratorio de aprendizaje y juego

La cocina es para los niños y niñas un gran espacio de experimentación sensorial, de aprendizaje significativo basado en la realidad y un lugar donde generar vínculos duraderos con nosotros. Descubre cómo sacarle provecho y disfrutar en familia.

Desde hace mucho tiempo, el “territorio cocina” en esta casa es un lugar welcome para niños, niñas y todo aquel que quiera venir a echar una mano, por qué no decirlo de paso ;).

Soy de las que creo que si los niños y niñas no ven, no tocan, no huelen, no oyen, no saborean y no sienten: no sienten, no piensan, no reflexionan, no aprenden significativamente; no viven plenamente.

¿Entonces por qué cerrarles “la puerta” a una zona donde ven que pasamos mucho tiempo en ella, donde nos ven habitarla, manipularla, cambiarla y crear cosas como por arte de magia? Pueden pensar: si tanto tiempo pasan en ella, algo interesante debe de pasar allí; ¿no crees?.

Si nos pusiéramos a su altura y observáramos como ellos y ellas hacen, estoy segura de que tendríamos una necesidad extrema de investigar ese lugar de donde surgen aromas, ruidos, movimientos, sabores, texturas increíbles, que después hasta podemos probar.

¿Por qué la cocina es un lugar interesante para los niños?

Pues la cocina es uno de los lugares más interesante para los niños y niñas porque:

  • Es el lugar donde nos suelen encontrar y ellos y ellas, en ciertas edades iniciales, necesitan estar con nosotros y necesitan su lugar en la cocina (esto da para un post aparte ;).
  • Suele haber cualquier cantidad de cacharros, cacharritos y utensilios interesantísimos para jugar, que no tienen por qué ser peligrosos para ellos y ellas.
  • Es el ejemplo del cuál crean uno de los primeros juegos simbólicos que realizan y que perdura en el tiempo: jugar a las cocinitas.
  • Hay múltiples texturas, olores y sabores interesantes danzando casi todo el día.
  • Nos ven como en un centro de investigación, exploración, manipulación y aprendizaje extraordinario, y ellos y ellas también quieren probarlo.

Aprovechando esta motivación, la cocina es para mí el aliado perfecto para alejarlos de las tecnologías, por qué no decirlo. Intento atraerlos a ella además para que sea un punto de conexión, para compartir y pasar tiempo juntos y para que no estén pensando en la tecnología, cosa que en casa hay una normas que les hace disminuir esa necesidad.

En la cocina con niños, ten en cuenta una serie de cosas:

Abre bien las puertas de la cocina, pero antes ten en cuenta unas cuantas cosas para que podáis pasar un tiempo agradable en ella:

  • Piensa cuáles son tus propios límites en el espacio y explícalos; así todos seréis conocedores de lo que se puede y lo que no.
  • Piensa cuando pueden o no pueden intervenir y explícaselo: no todos los días tienes el mismo tiempo, realizas los mismos platos, etc. Pero aun así puedes permitir que estén contigo: jugando cerca, observando, ayudándote en cosas muy puntuales, etc.
  • Olvídate de mantener una cocina extremadamente limpia y ordenada (por lo menos durante el rato que paséis cocinando).
  • Olvídate del tiempo. No tienen tu ritmo ni tu experiencia por lo que te aconsejo que te olvides del reloj.
  • Enseña las normas básicas de higiene y seguridad. Aunque sean pequeños, lo pueden entender y tú puedes ir recordándolo cuando haga falta.
  • Acondiciona minimamente el espacio para que el niño/niña pueda estar seguro en él. Por ejemplo, busca un taburete de donde no se vaya a caer, etc. Y si no, puedes ir a realizar la experiencia culinaria a otro lado de la casa donde estéis más a gusto todos.
  • Utiliza utensilios adecuados a su edad. Ojo, yo no he comprado nada especial para que manipulen mis hijos sino que les he ido ofreciendo según su destreza y siempre (hasta que ya han adquirido la habilidad), he estado a su lado observando y acompañando para que no se hicieran daño.

Y todo esto porque ellos y ellas intuyen que aquí “se cuece” algo gordo que debe de ser interesantísimo, que la cocina es un laboratorio porque aquí se pasa de unas cuantas cosas – ingredientes –  a un plato buenísimo y que este espacio, indirectamente es fundamental para su aprendizaje.

La cocina como un laboratorio sensorial

Tanto para bebés como para niños más grandes y adultos, la cocina es un lugar donde encontrar un sin fin de estímulos sensoriales nada impostados ni programados:

  • Los utensilios y cacharros de cocina con su diversidad de materiales, texturas, formas y pesos.
  • Los alimentos y especias con sus texturas, aromas, densidades, formas, colores…
  • Un sin fin de sabores donde en natural pueden tener un sabor pero variar al combinarse, al cocinarse…

la cocina para los niños: un espacio de aprendizaje, experimentación y juego

Es como si tuvieran una mesa de experimentación a tamaño real y con objetos reales, como realmente debería de ser: “Aprender de la realidad”. Además de tener un objetivo final: preparar un plato para compartir.

La cocina despierta los sentidos y atrae por el puro placer también de estar con nosotros y compartir un momento juntos. Así que no desestimes una oportunidad para aprender, jugar y crear vínculos.

La cocina como un laboratorio de aprendizaje

Así, desde lo básico que es el mundo sensorial, la cocina se convierte también en todo un mundo más amplio de aprendizajes significativos.

La cocina como espacio de aprendizaje, experiencia sensorial y juego manipulativoEn ella podemos experimentar conceptos matemáticos como:

  • El conteo: si vamos contando las cucharadas que vamos poniendo.
  • La suma: si sumamos cantidades o unidades (de huevos, por ejemplo).
  • El peso: utilizando la balanza, o simplemente comparando con las manos los pesos de los alimentos.
  • Las fracciones: al partir los alimentos en trozos…

También podemos experimentar la física y la química con los cambios que experimentan los ingredientes al mezclarse, hervirse, cocinarse…

Experimentar significa ver y sentir con todos los sentidos y esta es la mejor forma de entender las cosas y que los niños y niñas lo entiendan.

Así que acerca a los niños y niñas a la cocina y cread sencillas recetas donde sin tener un fin didáctico, el aprendizaje vivencial surja solo. Porque eso sí, surgirán muchas y variadas preguntas que has de estar disponible para acompañar.

Ideas para hacer con los niños en la cocina

En este post: “Edades y tareas para cocinar con niños”, te proponía un montón de tareas que pueden hacer los niños y niñas a partir de los 18 meses en adelante. Ahora me gustaría compartirte ideas sencillas que puedes hacer ya en casa durante cualquier momento.

Tareas sencillas para introducir a los niños en la cocina para que jueguen y aprendan

  1. Hacer zumos de naranja.
  2. Hacer concurso de zumos licuados. Es una oportunidad de que coman fruta y hortalizas a partir de crear sus propios zumos y luego probarlos para votar cuál es el más rico de toda la familia. Sólo te hará falta una licuadora que generalmente son seguras para los peques.
  3. Hacer bizcochos y decorarlos.
  4. Hacer galletas y decorarlas. Este es la opción más votada en esta casa.
  5. Preparar filetes empanados. Todo un proceso en serie ideal para hacerlo entre hermanos también.
  6. Preparar ensaladas cortando los ingredientes.
  7. Desenvainar habas, buscar una receta para hacerlas y prepararlas.

Y si lo puedes hacer a modo de juego, mejor que mejor; porque ellos y ellas se sentirán en su salsa y tú te sentirás más relajada y predispuesta a compartir y acompañar.

Introducir a los niños en la cocina estimula su curiosidad y su autoestima

Date cuenta que introduciendo a los peques en la cocina les estamos diciendo:

“Tú también puedes hacer magia en la cocina”. En la cocina y donde se lo propongan si no limitamos sus alas.

Estos días que hace frío y dan ganas de pasar un rato calentito en casa, te propongo que busques un momento para entrar en la cocina en familia y dejaros volar creando vuestros propios platos o pasteles. O por qué no, los propios picnic que ya está a punto de llegar la primavera:

¿Me cuentas cómo vives la cocina en casa y tus miedos al respecto (si los hay) a ver si podemos ayudarte?

Un abrazo grandote,

Yessica

Share

You May Also Like

2 comments on “La cocina: un laboratorio de aprendizaje para los niños

  1. gloria
    29 marzo, 2018 at 08:37

    Hola Yessica!!! me ha gustado tu post de la cocina, nosotras también jugamos en ella y es un lugar ideal para hacerlo.
    Digo nosotras porque lo que tengo es una niña preciosa, muy voluntariosa y con ganas de probar…
    Emma me ayuda en la cocina millones de veces, no solo cocinando (que ya es un gran alivio para mi) si no también limpiando, sobretodo la vitro, la encanta limpiar la vitro. Pero lo de poner la mesa…si está viendo la tele…es casi imposible.
    A ella le encanta la tortilla de patata pero, por fortuna o por desgracia, solo la casera. Y por esta fue por la que empezó a trabajar de pinche de cocina.
    Había pensado poner algo congelado para cenar y tener tiempo para jugar con ella, porque ya llevaba mucho tiempo al ordenador (por lo menos para mi gusto) y, como en casa todo es bajo consenso, se lo comenté. Emma entonces tenía 2 años y algo. Cuando oyó “que te parece si hago para cenar un…” sin darme tiempo a acabar la frase dijo “totilla!!!! ” yo intenté disuadirla porque no quería que estuviera mas tiempo al pc con un “es muy tarde, no nos da tiempo” pero no sirvió de mucho. “yo yudo mami”… Y eso fue lo que pasó, pusimos su mesa y su silla de las princesas delante de la puerta de la mini cocina y la di los huevos, un plato y un tenedor. Yo casqué el primero pero los otros 4 los cascó ella solita.
    Yo pelaba y cortaba patatas esperando un desastre de huevos en la sala pero no fue para tanto. Tuve que frenarla un par de veces de comerse el huevo crudo, pero pudo meter la mano y tocar tantas veces como quisiera. Los batió poco a poco hasta que cogió confianza y…cenamos tortilla de patata!!!. La complicación fue subiendo con el tiempo. Su último hit, ya con 6 añazos, hacer sola las albóndigas. Es que en casa hay mucho trabajo y ella me ayuda muchas veces, mientras yo friego y doy instrucciones ella las sigue y cocina. Yo ya no lo tengo como un rato de experimentos para ella, aunque es verdad que lo es, pero para mi es una compañera que colabora en lo que puede y algo mas. Nos lo pasamos muy bien juntas y a veces hacemos dulces, que son experimentos para las dos (no soy muy repostera), suelo cagarla a menudo, pero jugar con la harina y mancharnos la nariz de chocolate es ya una tradición que nos encanta.

    • rejuega
      29 marzo, 2018 at 09:01

      Hola Gloria,

      Gracias por compartirnos tus momentos cotidianos!!! Es una gozada ver que a los niños y niñas, si se le da el permiso y el tiempo, demuestras su gran capacidad que muchas veces desconocemos porque no damos oportunidad!!

      Un buen ejemplo es tu hija. Disfruta de esos momentos, con tus límites claros. Seguro que dentro de poco os convertís también en buenas reposteras!! Todo es práctica ;).

      Un abrazo grandote,
      Yessica

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *