El valor del silencio en el juego infantil

el_valor_del_silencio_en_el_juego_infantil_rejuegaNuestro día a día nos lleva a estar rodeados de ruido y muchas veces perdemos la noción de lo importante que es el silencio. En la infancia tiene un valor importantísimo para su desarrollo y aprendizaje, y donde más lo necesitan es en el momento del juego.

Hace mucho tiempo que tengo ganas de escribir sobre el silencio, sobre cómo lo veo, lo interpreto y lo siento con respecto a la infancia, pero sobre todo del valor importantísimo que considero que tiene en el aprendizaje del niño y en sus juegos. Tendría que haber sido uno de mis primeros post escritos porque es una de las partes fundamentales del juego infantil… pero no ha sido así. Supongo que es difícil de explicarlo, porque a parte de una “no acción” es un sentimiento que uno descubre, palpa, intuye, siente y gestiona; y a veces los sentimientos como las acciones cuestan ponerlas delante de alguien. Porque no es fácil encontrar palabras adecuadas para llegar a la otra persona como a uno le gustaría… Pero esta vez lo voy a intentar…

Cuando mi primer hijo nació, mi pareja y yo: novatos totales sin ejemplos a nuestro alrededor, buscábamos nuestra manera de criar, de aproximarnos a nuestro hijo de una forma amorosa, lenta, respetuosa… Como todos, nos llenamos de libros de educación que nos dieron ideas… pero sobre todo de personas que fueron apareciendo en nuestros camino que llenaron esos pasos con maneras de hacer y palabras nuevas con los cuales nos sentíamos identificados!!

Fuimos haciéndolas nuestras, como siempre creo que se tienen que hacer las cosas, probándolas y adaptándolas a nuestra forma de ser, a nuestro criterio y nuestro ritmo diario. Y cogiendo un poquito de cada, aplicando la lógica y la normalidad, creamos nuestra forma de interpretar la educación y la crianza. Como todos… y como todos seguimos aprendiendo, equivocándonos y rectificando.

Una de las cosas valiosas que aprendimos fue que la escucha y la observación son algo básico en la infancia. Pero para poder hacerlo conscientemente es necesario mantener “la boca cerrada”: permitir el silencio y abrir bien los ojos.

el_valor_del_silencio_en_el_juego_infantil_rejuegaPermitir ese silencio generado por el niño, ya sea cuando está solo o acompañado de otros niños, y permitir también el silencio que el adulto debería generar al acompañar al niño en sus momentos de juego y de descanso. Porque ese silencio es en realidad sentimientos, aprendizajes y el mejor lugar donde nacen las palabras porque está cargado de sentido y de acontecimientos nuevos para quien lo mantiene.

Pero es verdad que no es nada fácil cuidar esos silencios, empezando por nuestros entornos ruidosos y de velocidad rápida y llegando al sentimiento que causa en muchas personas el silencio en sí. Entendiéndolo como un silencio incómodo, incomprensible e insoportable en algunos casos. Donde, a pesar de estar viendo a los niños en sus mundos, concentrados y sin necesidad de sonido alguno, la acción lleva a llenar ese “no ruido” con palabras innecesarias. No es fácil y a mí también me ha costado retener la palabra muchas veces…

Pero observando me he dado cuenta que esas interferencias que les producimos a sabiendas o no, no le aportan gran cosa. Sólo llamamos su atención, quizás para saciar nuestra propia necesidad y no la suya, paramos un juego o pensamiento y lo más seguro es que cambiemos el curso del juego. Algo así te intentaba transmitir hace tiempo en el post Déjales jugar.

el_valor_del_silencio_en_el_juego_infantil_rejuegaPorque que un niño esté en silencio no significa que nos esté necesitando o esté triste, no tiene por qué. Sino que el silencio en un niño puede ser creado porque esté generando, porque esté concentrado, esté imaginando su mundo, conociéndolo y conociéndose, haciéndose preguntas, observando, experimentando y evaluando lo que tiene entre manos. O quizás simplemente este descansando física y mentalmente. Que también lo necesitan y lo hacen.

Para entenderlo, el silencio es parte del ritmo que nos marca el niño para llevar a cabo internamente algo que le resulta relevante, sea lo que sea que esté haciendo. Lógicamente estamos hablando de un silencio de aprendizaje, sano y armónico.

Y en el otro lado está el adulto, que le suele costar mucho percibir, entender y respetar el silencio del niño. Pero hemos de hacer el esfuerzo para detectarlo, para preservarlo y observarlo porque permitiremos mantener ese mundo interior del niño tal cual lo está creando, entenderemos sus procesos madurativos más claramente y lo conoceremos mejor.

Este tipo de silencios no son nada malo sino más bien son bien valioso y necesario. No solo por el aprendizaje y conocimiento de sí mismo sino también porque le estamos enseñando y mostrando el respeto al estado de cada uno, el respeto al ritmo interior, a sus emociones, a sus descubrimientos y a la evidencia de que no hace falta llenar el espacio de sonidos innecesarios para estar, sino que el silencio es una buena práctica para concentrarnos, encontrarnos con uno mismo, para relajarnos y compartir.

Te invito a que observes el silencio en los niños que te rodean y que te observes en tus intervenciones también. Que analices si valían la pena esas palabras en ese momento, si podrías haber esperado a que acabara para hablar, si se ha modificado algo al hablar…

Es tan sencillo o tan complicado como preguntarte si vale la pena la interrupción: “muérdete” la lengua un momento y plantéate esta pregunta. Si gana el silencio, date un tiempo para observarlo y estoy segura que te regalarán un momento inolvidable!!

Para acabar, hay una canción infantil que me encanta para ejemplificar, tanto a niños como a grandes, el silencio. Un silencio que se va creando poco a poco conforme nos vamos comiendo las sílabas pero que va dejando una melodía positiva y calma que yo la interpreto como esa actividad interior que surge cuando el silencio deja trabajar al alma. Es “El Silenci” de Dàmaris Gelabert y tiene una letra en catalán muy simple, pero aunque no entiendas lo que dice, me gustaría que te dejaras seducir por la manera de atrapar el silencio.

Espero que te haya gustado y, sobre todo, haberte podido transmitir el valor del silencio tal como yo lo veo. Pero estoy segura que hay muchas maneras de entender el silencio y que son interesantes de reflexionar… ¿Cómo lo entiendes tú?

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13 comments on “El valor del silencio en el juego infantil

  1. alicia
    2 mayo, 2015 at 19:34

    GRACIAS ! Cuánto me ayudan …estoy re-descubriendo el mundo de la infancia a través de mi primer nieto Jano y TODO vuestro material e valioso …muy valioso !!! Desde Mar del Plata (Argentina) un abrazote.

    • rejuega
      4 mayo, 2015 at 10:10

      Muchas gracias Alicia por tus palabras!! Que bonito es volver a conocer, re-descubrir, mirar de otra manera!! Y que lujo tener una abuela que desde su experiencia tenga ganas de seguir aprendiendo, buscar cosas nuevas y tener las ganas de hacerlo! Me siento especialmente contenta de saber que este trocito de espacio llega tan lejos y a gente tan variada como a los abuelos, que son partes claves también en la educación de los niños. Un abrazo grandote Alicia!

  2. Auroret
    3 mayo, 2015 at 23:26

    Bonita entrada!. Hablas de silencios y yo lo traduzco en tiempos de calma, de escucha, de percibir el propio yo sin necesidad de intermediarios, sentirse a sí mismo para encontrarse desde una dimensión poco habitual en estas sociedades aceleradas en las que vivimos… Los niños están hiperestimulados (la sociedad y los padres somos responsables de esto) y no reconocen o no reconocemos la necesidad de esos tiempos de silencio, pocas veces los encuentran, no se los facilitamos y esto probablemente guarde relación con el aumento de casos en las aulas de niños con déficit de atención… Mucho para la reflexión. Gracias por la activación.
    Un besote

    • rejuega
      4 mayo, 2015 at 10:19

      Totalmente de acuerdo con lo que dices Auroret aunque no soy capaz de afirmar que el déficit de atención esté causado por ésto aunque me supongo que una manera de actuar ruidosa y sobre estimulada, no mejora la situación!! Y totalmente de acuerdo que somos los adultos los que tenemos que favoreces esos entornos relajados de sonidos, sin televisiones de fondo ni ruidos innecesarios que solo aportan interferencias. Y a parte el respetarles esos momentos propios de introspección que si les dejamos, tienen muchos!! Un beso grandote!!

  3. maria
    8 mayo, 2015 at 14:08

    En algunos colegios de mi ciudad hay in espacio de juego tranquilo para aquellos niños que no quieren estar en el patio expuestos a empujones de los que corren,pelotazos y ruidos.
    Se trata devuna esquinita donde pueden jugar a construir o a juegos clasicos tipo parchis.
    Aunque pedí un espacio igual en nuestra escuela ,dicen no entender la necesidad.
    Entienden que todos los niños tienen que correr ,saltar y gritar cuando salen al patio ;(

    • rejuega
      10 mayo, 2015 at 16:20

      Gracias Maria por tu comentario… Decirte que aún hay muchos adultos que desconocen o no le quieren prestar demasiada atención al ritmo y necesidades de cada niño. Es verdad que muchos niños, después de estar un muy buen rato sentados, saldrán corriendo, gritando y saltando pero, seguramente hay otros que salen con otras necesidades no tan físicas… Por esta razón existe este blog y por esta razón acabo de lanzar la iniciativa virtual #JugarEsEsencial para celebrar entre todos el día Internacional del juego y hacer que el valor del juego se ponga en alza. Porque somos muchos que pensamos igual y que si nos unimos podemos llegar a explicárselo a mucha más gente. No pierdas la esperanza e insiste!! Un abrazo!

  4. mirari
    10 mayo, 2015 at 16:13

    Qué manera tan buena de explicar algo tan inexplicable Como el silencio… tan nscesario en nuestra sociedad. Yo disfruto del silencio pero pareceque hay uuna necesidad por llenar los silencios con conversaciones innecesarias, música o television.

    • rejuega
      10 mayo, 2015 at 16:24

      Yo también lo veo así Mirari. Y me cuesta entenderlo. Ojo: que yo no me paso el día callada pero disfruto del silencio que llena el alma, que concentra y relaja. Es un tema complicado de explicar porque creo que cada uno lo vive de diferentes manera pero me alegra saber que algo he transmitido… Gracias por tus palabras y un abrazo grande!

  5. Claudio
    17 mayo, 2015 at 21:23

    Realmente este sitio que has creado es maravilloso para entender muchas cosas, y sobre todo para empezar a detener la mirada y ver mas allá, que bueno que hayan personas como usted que nos haga ese click que la sociedad necesita. Gracias Totales desde Argentina un fuerte Abrazo

    • rejuega
      19 mayo, 2015 at 22:40

      Claudio bienvenido y muchísimas gracias por tus palabras. Y me alegra mucho leerlas porque has captado en gran medida la intención de este blog: el pararse a pensar, pararse a mirar y ver más allá sabiendo que lo podemos hacer acompañados, que no somos los únicos que elegimos mirar así… Y si realmente consigo “hacer un clic” en algunas personas, mi esfuerzo y dedicación ya ha valido la pena, de verdad! UNAS GRACIAS TOTALES para ti Claudio. Gracias por hacerme ver que no estoy sola, que somos muchos y que a veces, poniendo los pensamientos sobre un papel, podemos orientar a mucha gente a encontrar ese camino que no sabía cómo llamar. Mil gracias de todo corazón de una bonaerense afincada en Barcelona!

  6. Sara
    11 julio, 2015 at 21:13

    Me ha encantado la reflexión que haces sobre el silencio, tal vez porqué lo entiendo igual que tú, porqué lo valoro y lo considero necesario. Creo que los adultos muchas veces nos entrometemos, rompemos la magia, adelantamos acontecimientos, desvelamos sorpresas… por nuestra necesidad de actuar, de intervenir, e incluso de dirigir, el juego de los niños y las niñas.

    El mundo adulto tiende a interpretar los silencios como algo incómodo, y precisamente, cuando consigues sintonizar con alguien o realmente te sientes a gusto, es cuando eres capaz de compartir y disfrutar de los silencios. Pero a menudo veo a familiares hablar casi a gritos a los niños, responder a sus propias preguntas sin dar oportunidad de hacerlo a ellos, poner nombre a todo cerrando la puerta de su creatividad… Encender la tele o poner música para entretener… Necesitamos pensar mucho sobre el silencio!

    Sara

    • rejuega
      13 julio, 2015 at 12:06

      Gracias Sara por pasarte por aquí y dejarnos tu reflexión. Una reflexión que, como tú bien dices, coincide con la mía. El silencio es algo que hemos de trabajar todos, que hemos de ayudar a cambiar su visión y su postura pero que lleva su tiempo. Se requiere de mucha observación y, sobre todo, mucha reflexión.
      Pero muchas veces, como tenemos mucho ruido alrededor, no podemos pararnos a pensar, a escuchar y a mirar otras formas de entenderlo. Poco a poco, paso a paso!! Gracias por aportar tu granito de arena y que vaya muy bien el resto de embarazo! Y a disfrutar del bebé cuando nazca!! Un abrazo!

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