La ciudad para los niños y los miedos para los padres

La ciudad de los niñosReflexiones en voz alta sobre los miedos paternos referente a los factores sociales relevantes de la ciudad y la necesidad de los niños de disfrutarla como entorno de juego enriquecedor de aprendizaje. ¿Cómo se conjuga esto?

Hace unos días leía un artículo donde se exponían los resultados de una encuesta pública europea realizada por la Toy Industries of Europe (TIE). En ella se resaltaba que el 87% de los padres encuestados piensan que el juego es una parte importante de las vidas de sus hijos. ¡BIEN! Pero también que están preocupados de que los factores sociales están limitando oportunidades de juego de sus hijos. ¡OHHHH! Pero bien por detectarlo!

Los factores sociales más relevantes que preocupan a los padres europeos encuestados son los factores relacionados al miedo que los padres tenemos de que nuestros hijos jueguen en la calle: el tráfico (40%), las personas desconocidas (36%), los accidentes o heridas (28%), la actitud negativa de ciudadanos con respecto al juego de los niños en los espacios públicos (32%) son algunos de nuestros miedos.

la ciudad de los niñosAl leer estos porcentajes me veo identificada e interiormente se me mueven muchas cosas porque también soy consciente, y cada vez más conforme mi hijo se va haciendo mayor, que los niños necesitan jugar con otros niños y que necesitan jugar en entornos más amplios que el que ofrece una casa, en espacio con una amplia gama de posibilidades de juego; en un lugar seguro para ellos y con una vigilancia relativa porque necesitan experimentar y realizarse como niños. Y estas experiencias las proporcionan la calle, el aire libre y las relaciones entre amigos que allí se crean.

Al leer esto viene a mi cabeza “La ciudad de los niños” que tanto promueve Francesco Tonucci donde la ciudad está pensada para los niños porque “una ciudad adecuada a los niños es una ciudad adecuada para todos”; y que me encantaría que fuera la mía. Pero no lo es. Me llegan sus reflexiones sobre el juego infantil y la importancia de que los niños jueguen en la calle para su desarrollo integral como personas. Y también me viene a la cabeza la frase que le escuché pronunciar (¡y que yo no recuerdo de quién dijo que era!):

“Por miedo a que mueran les impedimos vivir”

la ciudad de los niñosYo quiero dejarles vivir, vivir en plenitud como niños, pero no puedo evitar sentir mi instinto protector de madre… Un instinto que he visto que puede llegar, en muchos casos, a la sobreprotección debido a nuestros miedos e inseguridades. Y me da la sensación que con esta actitud lo que estamos generando son niños miedosos y débiles, niños que llevan nuestros propios temores a cuesta y que no conocen sus propias posibilidades…

Porque como madre quiero que vivan plenamente disfrutando de ellos mismos y del lugar donde viven. Quiero ofrecerles la posibilidad de explorar nuevos lugares de su ciudad para que les enriquezca, para que tengan donde escoger bajo su criterio. Pero no quiero que vayan con miedo en cada paso porque yo tenga miedo de lo que le pueda pasar… Porque ese es mi miedo y no el suyo.

Creo que deberíamos procurar escampar nuestros miedos adultos para cultivar la seguridad en ellos mismo y su conocimiento del entorno, de las relaciones que existen en la ciudad y con la ciudad y darle la oportunidad de que la vayan explorando, poco a poco con el fin de que entiendan el mecanismo y aprendan a gestionarlo.

Señoras y señores no tenemos una ciudad ideal ni un entorno ideal pero es el espacio donde vivimos y compartimos, por lo que creo que nuestros hijos han de conocerlo, vivirlo y disfrutarlo como una parte más de su día a día. Creo que no sirve de nada excluirlos porque de aquí a poco tendrán que salir ellos solitos a buscarse la vida.

Entonces… que mejor manera que dejándoles jugar libremente en la calle, en el entorno que nosotros consideremos seguro para ellos pero en la calle, con la vigilancia que creamos justa según su grado madurativo pero no basada en nuestros miedos.

Yo quiero unos niños VIVOS y seguros en sí mismos y una ciudad VIVA y comprometida con los que vivimos en ella. Está en nuestras manos educar a nuestros niños para que sepan desenvolverse por ella pero también el pedir a las administraciones zonas seguras para todos!

Y tú, ¿cómo VIVES la calle en relación a tus niños? 

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4 comments on “La ciudad para los niños y los miedos para los padres

  1. Maronasc
    11 marzo, 2015 at 01:18

    Lo de la ciudad todavía no tengo muy claro còmo gestionarlo, pero siempre que puedo intento dejar claro que las situaciones que me dan miedo, me dan miedo a mí y no es que sean peligrosas en sí mismas.

    • rejuega
      11 marzo, 2015 at 15:20

      Hola Mar, Totalmente de acuerdo en esa actitud!! Nuestros miedos son nuestros y no de los niños y que esos miedos sean peligrosos o no también está bien dejarlo claro! Pero muchas veces los miedos se transmiten por medio de acciones, frases establecida socialmente o heredadas (me viene a la cabeza: “Si no haces tal.. vendrá el hombre del saco”), nuestra actitud frente a ciertos hechos y/o personas… Hay acciones que son inconscientes y que nos costará descifrar pero hay otras, que si nos las paramos a pensar, son fácilmente sustituibles por acciones más positivas y provechosas. Lo de la ciudad también creo que son un cúmulo de cosas que está bien empezar a pensar desde que son pequeños para que, conforma van creciendo, se vayan sintiendo más seguros en ella!! No se… son cosas a reflexionar que considero importantes y que muchas veces no le prestamos la importancia que se merecen.
      Un abrazo!!

  2. Angaleta
    12 marzo, 2015 at 23:36

    Me encanta el plantemiento. Como en todo, creo que el hecho de pensar en ello, de tenerlo presente, ya es en sí un paso adelante… y lo digo porque, aunque me voy relajando, de momento estoy sólo recorriendo el camino hacia. En cierto modo, son mis miedos. Totalmente. Yo fuí niña de ciudad, y nunca la exploré sola. A los once me fuí a vivir a un pueblo, y allí sí se me abrieron las puertas. Algunas más que otras, y no creo que los riesgos entre un sitio y el otro variaran tanto… pero es una qüestión de confianza, supongo. Confiar en el niño, en el resto de la tribu… y en ti mismo.
    Lo que te digo, de momento, estoy en el camino (y dando pequeños pasitos).
    Besos!

    • rejuega
      17 marzo, 2015 at 10:33

      Gracias Àngela por tus palabras. Yo también creo que el hecho de comenzar a pensar sobre algo, ya es un paso para tomar una decisión en el momento en que sea oportuno… Yo siempre digo que cada cosa tiene su momento y su camino, lo importante es ser consciente de ello! Y el tema de los niños y la ciudad es un toma que necesita un camino especial o, mejor dicho, una reflexión especial porque aquí venimos con nuestras historias, las vivencias que nos hemos ido creando y la realidad actual; más las características particulares de cada niño y cada familia… Pero empezar a pensar en ello nos hará conscientes de nuestros actos y ahí podremos decidir mejor que si no los vemos!
      Un abrazo de piedra feliz!!

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