Tecnología y niños: 13 factores para un “casi perfecto” equilibrio

tecnología y los niñosUna reflexión sobre la moderación o no del acceso de las nuevas tecnología a los niños y de cómo conseguir un equilibrio “casi perfecto” entre ambos, sabiendo el ansia de consumo tecnológico que tienen los niños de hoy.

Hace unos días le mandé a mi familia una foto donde aparecía arrastrando un pez de madera mi hija pequeña. Correspondía a una mañana de esas que se complican y que cuesta salir de casa para llegar al cole; y recurres a un “juguete” para solucionarlo todo. En la distancia mi hermano asombrado me responde: “Bertha…. tirando de un piolín con un pescado de madera por la calle… en vez de ir caminando zombi con un teléfono, tablet….”, y a partir de ahí comenzó una conversación que me dejó pensando sobre el tema.

Vivimos en un momento tecnológico efervescente y tremendamente cercano. Nuestros hijos están rodeados de tecnología por todas partes y somos nosotros generalmente quieres se la ponemos delante de los ojos; porque nosotros, los padres, somos los principales consumidores. Pinta difícil, viendo este panorama, conseguir un equilibrio entre tecnología y no tecnología a la hora de educar a nuestros hijos, ¿verdad?.

Y es que conforme los niños crecen van pidiendo acceder a lo que ven dentro y fuera; y nuestro trabajo está en encontrar ese equilibrio “casi perfecto”, si es que se quiere encontrarlo, claro está. Y es “casi perfecto” porque la perfección no existe y porque es complicado encontrarlo al agrado de ambas partes (padres-niños).

En nuestro caso, nos ha llevado mucho tiempo y esfuerzo el generar un sistema, a modo de juego, para limitar las horas de exposición a las pantallas, como llamamos nosotros al acceso a ordenador, tablet, móvil o TV. Sobre todo porque lo que buscamos es que tengan muchos momentos de juegos no tecnológicos. Buscamos momentos para que se acerquen al juego libre, al juego acompañado, al silencio, al leer, al aburrirse… Buscamos momentos para que exploren, investiguen, se pregunten y pregunten, piensen, se ensucien, construyan y des-construyan, dibujen, creen, inventen, se aburran… Esas acciones que una pantalla no les ofrece, o por lo menos, no de la misma manera que la materia les puede llegar a ofrecer.

las nuevas tecnologías y los niñosMi hermano al respecto decía: “… que se lleven el recuerdo de haber vivido la ilusión que aporta lo sencillo… y que cuando un día miren para atrás buscándose (todos lo hacemos en un momento u otro) se encontrarán llorando con una sonrisa y un nuevo antídoto a sus realidades. Será su Tesoro”. Y es que es real. Con la maternidad, sobre todo, he vuelto a mis orígenes como ya comentaba en Juegos de niños que marcan la vida. A pesar de haber tenido televisión a mi alcance, lo que más recuerdo de mi infancia es el calor y la textura de la tierra del campo de mis abuelos. El recolectar todo lo que me iba encontrando en el camino, subirme a los árboles y construirnos nuestros mundos…. Y si recuerdo algún momento de tele es más por la experiencia que compartía con mi familia que por lo que estábamos viendo.

No quiero decir con esto que es mejor negarles todo acceso tecnológico: no, no sería coherente con lo que ven. Pero sí dosificárselo y enseñar a que tengan la autonomía para dosificarlo, porque en edades tempranas no deben ser ellos los que se gestionen este tiempo, sino el adulto que le acompaña.

Y ya no es por la idea de que Steve Jobs dosificara la tecnología a sus propios hijos o porque altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Vallet lleven a sus hijos a una escuela Waldorf {*}. No, ya es por mi propio instinto materno, por mi infancia y mis recuerdos, porque creo que el futuro ha de estar lleno de personas cercanas, empáticas, flexibles, creativas, innovadoras, críticas y solidarias con las personas y el entorno.

No pasa nada si se la ofrecemos en más dosis más adelante; cada vez la tecnología es más sencilla e intuitiva para aprender. Cuando sea más grande la aprenderá sin problemas, lo importante es que traerá consigo herramientas internas para gestionar sus tiempos, emociones, necesidades, gustos, obligaciones, ocio, etc que le ayudarán en su manejo.

Pero antes debemos estar ahí, atentos a cada una de sus pasos para ir ofreciéndoles recursos, materiales, para que experimenten por sí mismos y crezcan viviendo la tecnología como una herramienta más del proceso y no como una necesidad imperante. Pero para que esto funcione dentro de una casa con niños es importante tener en cuenta los siguientes factores:

  1. Buscar un consenso entre los padres en la manera de enfocar, tratar y ejemplificar el tema tecnológico en casa, trabajando ambos hacia una misma dirección.
  2. Revisar nuestras propias actitudes frente a la tecnología que nos rodea y la actitud que les pedimos a ellos que tengan.
  3. Estar presentes, en el sentido de que sepan que nos tienen para lo que necesiten.
  4. Observar a nuestros hijos, para identificar preferencias y necesidades que nos servirán para acertar en las propuestas a ofrecer.
  5. Tener una escucha activa para poder escuchar más allá de aquello que nos están contando.
  6. Facilitar el acceso a aquellas cosas que sabemos que le interesan.
  7. Acercar a los niños a la naturaleza siempre que podamos.
  8. Jugar con ellos para fortalecer los vínculos familiares y la comunicación.
  9. Enseñar los juegos tradicionales como fuentes de arraigo a la tradición familiar.
  10. Aprender de las cosas que ellos nos enseñan y reconozcámoslo. Nos hacen grandes y se hacen grandes con nuestros halagos.
  11. Mirar más allá de lo inmediato. Planifiquemos a corto pero teniendo la mira en el largo plazo: el futuro de nuestros hijos.
  12. Tener la curiosidad de buscar cosas nuevas para aprender y sorprendernos conjuntamente.
  13. Acompañarlos activamente en el aprendizaje de las nuevas tecnologías.

las nuevas tecnologías y los niñosY me da la sensación de que no vamos por mal camino cuando me encuentro, por ejemplo, que tras un momento de aburrimiento surge otro en el que un partido de fútbol puede representarse en un papel y vivirse con la misma emoción que cuando se vive en el juego de ordenador. Pero esto es sólo un suponer, el tiempo nos lo dirá. De momento seguimos trabajando en ello, evaluando y corrigiendo, porque es un proceso que no conocemos y en el que vamos aprendiendo. No es fácil pero… ¿no crees que el fin bien vale la pena?.

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2 comments on “Tecnología y niños: 13 factores para un “casi perfecto” equilibrio

  1. Bateau Lune
    19 octubre, 2014 at 22:29

    Muy buena (y actual) reflexión… estamos en la misma linea :-), el fin si bien vale la pena.

    {Nuestra hija pequeña se hizo un “Ipad” con barro… con todas sus teclas y pantalla “movil”}, genial el partido de futbol en papel!

    un abrazo, A+F

    • rejuega
      20 octubre, 2014 at 10:13

      Que bueno!! Un Ipad de barro!!! si es que ellos mismos buscan soluciones a sus necesidades!! Ofréceles medios y verás con qué te salen!! Es el poder de la imaginación!! Gracias por tus palabras y no dejes de compartir las maravillas creativas de tus hijas!! Un abrazo A+F!!!

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