Reflexiones e ideas para acercar la naturaleza a la familia

Reflexiones e ideas para acercar la naturaleza a la familia

Este verano nuestro destino fue irnos a Irlanda con amigos. Buscábamos más que ciudades importantes, entornos naturales donde perdernos y dejarnos seducir por el tempo de la naturaleza, y nuestra ruta por Irlanda del Norte nos lo ofreció. Allí pudimos ser más conscientes de la maravillosa climatología que disponemos aquí y reflexionamos mucho sobre la relación que tienen por allí con la naturaleza.

Por otro lado, también pude comparar nuestra vida en el exterior con nuestros vecinos los noruegos y verlos en su día a día donde la lluvia o el frío (todavía no invernal) no los detiene para salir al aire libre; seguramente porque en el invierno les será un tanto más complicado.

Así que, después de disfrutar de su naturaleza y observarlos y ver su interacción con la misma, creo que es necesario inspirarnos en su cotidianidad para acercarnos a la naturaleza en familia y valorar realmente lo que tenemos sin poner como excusa el mal tiempo, que en realidad aquí de mal tiempo hay muy poco.

De estos dos viajes y de varias cosas que me rondaban por la cabeza, llegan esta serie de breves reflexiones en voz alta que tengo la necesidad de compartirte, porque creo que aquí y en otros países con climas parecidos al nuestro y formas de vidas similares, nos estamos dejando algo muy importante de vivir y disfrutar.

Reflexiones e ideas para acercar la naturaleza a la familia

1. Los niños se acercar a la naturaleza por motu proprio

los niños se acercan a la naturaleza de motu proprio

El niño, por propio instinto natural se acercará a la naturaleza siempre; niño y naturaleza son un binomio perfecto que solo un adulto puede romper, pero a pesar de ello luchará por conquistar de nuevo.

Porque los niños encuentran en la naturaleza su escenario perfecto para desarrollar su juego libre, donde explorar íntegramente su ser mental, físico, social y emocional.

Así la naturaleza le ofrece también el material atemperado donde poder explorar su mundo creativo, su imaginación, su motivación intrínseca…

Y nos damos cuenta que el niño se encuentra cómodo en ella porque cuando el niño conecta (que es inmediatamente), desaparece el aburrimiento, aparece la acción y el movimiento, el gusto por explorar y compartir juego, las peleas se diluyen, el tiempo se para y todo fluye.

Así que aquí tenemos una primera reflexión a la vista:

Entonces, ¿por qué los niños están pasando tan poco tiempo al aire libre y desconectados de lo natural?

2. Somos los adultos quienes estamos desconectados de la naturaleza.

La gran mayoría de nosotros estamos desconectados, por la razón que sea, de la naturaleza; hasta de nuestro instinto natural. El tipo de vida, las obligaciones, los entornos urbanos, las agendas llenas, la tecnología… Hemos pasado de jugar con la tierra a ver la tierra desde un teléfono móvil sin movernos ni mancharnos… Y el: llueve, hace frío o mucho calor, son excusas perfectas para no salir al exterior y quedarnos dentro porque todo eso lo consideramos engorroso.

Lo peor, es que nosotros somos el mejor ejemplo para los niños que acompañamos y lo que le estamos transmitiendo a los niños con este “engorro” de actitud es que salir al exterior no vale la pena porque donde mejor se está es dentro conectado a “todo” pero desconectado de “todo lo esencial”.

A los niños les encanta la naturaleza como lugar para “ser” y “estar”: para jugar; somos los adultos quienes los alejamos de ella y los desconectamos por el motivo que sea.

Por lo tanto, lo primero que deberíamos de hacer es reflexionar sobre cuál es nuestra relación con la naturaleza y aquí te doy unas ideas en las que pensar:

  • ¿Qué entiendes tú por naturaleza?
  • ¿Cómo te encuentras cuando estás en ella?
  • ¿Qué pasa cuando llueve? ¿Qué sentimiento causa en ti? ¿Cuál es tu posición ante la necesidad de los niños de mojarse con la lluvia?
  • ¿Cómo te afecta ensuciarte con barro, por ejemplo? ¿Y cuando los niños juegan con él o con cualquier otro elemento natural que puede ensuciar el cuerpo y la ropa?
  • ¿Cuál es tu relación con la naturaleza?
  • ¿Qué tipo de valores crees que transmite y cuáles crees que debemos de transmitir al respecto a los niños?

Podríamos seguir pero para empezar creo que de aquí puedes deducir varias cosas que te llevarán a pensar en cuán importante es para ti el facilitar los entornos naturales a tu familia y poder resolver aquellas cosas que veas pendientes.

3. La lluvia es un elemento natural que nos regala la naturaleza de vez en cuando. ¡Celebrémoslo!

La lluvia es un elemento natural que nos regala la naturaleza de vez en cuando. ¡Celebrémoslo!

Si algo hemos experimentado en estos viajes es que la lluvia es un elemento más del paisaje y no pasa a ser un impedimento para realizar una vida normal. La gente sale a la calle, los niños juegan fuera y salen al patio de la escuela aunque llueva; no se incrementa el tráfico ni se crean más atascos por la lluvia ni tampoco se llenan las aceras de multitud de paraguas.

Allí llueve la mayoría de los días del año. Aquí no llueve la mayoría de los días del año. ¿Entonces por qué no salimos a celebrar la lluvia como acontecimiento especial?

Tenemos la gran suerte de disfrutar de un clima que nos permitiría hacer vida al aire libre durante todo el año y la interferencia de la lluvia en nuestra vida cotidiana es escasa… Y en vez de ponernos contentos por el regalo en forma de agua que nos hace la tierra, nos metemos en casa y paramos toda actividad exterior, expresando de forma negativa este hecho.

¿Cómo crees que responderá, con el paso del tiempo, un niño cuyo entorno ve la lluvia como un engorro? 

Quizás si nos copiamos de nuestros vecinos del norte y nos preparamos bien para cuando llueva, podamos hacer de la lluvia una celebración especial, sin necesidad de ir al colegio en coche porque llueve, sin mostrar nuestra desgana por el mal tiempo; sino teniendo nuestro kit especial de lluvia (que allí es un requerimiento de toda escuela como quien pide una bata por aquí) y salir a disfrutar juntos: adulto-niño de las posibilidades que la lluvia nos ofrece.

Nuestra experiencia esos días de lluvia fue alucinante, estábamos todos empapados pero con los chubasqueros y unos buenos zapatos impermeables pudimos seguir haciendo nuestra vida y ver como disfrutaban jugando los niños con la lluvia, con las corrientes de agua que se formaban, con los charcos…

Por qué dejar a los niños jugar con la lluvia

Hagamos de la lluvia un acontecimiento a celebrar.

Si quieres ideas para cambiar tu visión ante la lluvia te sugiero que prueves:

  1. Crea un kit de lluvia basado en cosas prácticas y funcionales donde el niño pueda moverse en libertad y disfrutar de la lluvia. Si necesitas inspirarte en cómo crear un kit de lluvia para tu casa, en Jugar con los charcos puedes sacar ideas.
  2. Pon las botas de lluvia a disposición del niño cerca de la puerta de salida. Esto hará que entienda que las botas son un complemento más del día a día y que están a su disposición siempre que las necesite.
  3. Crea una ceremonia divertida de vuelta a casa. Las botas, los chubasqueros, los paraguas… todo goteando…. Puedes prever un cubo cerca de la puerta antes de salir para poder colocar lo que gotee en la entrada y evitar que la casa se moje. También, como hacen en los países nórdicos, haced el ritual de sacaros los zapatos antes de entrar y puedes tener una toalla para secaros mientras comentáis cómo lo habéis pasado.
  4. Si llueve, creps. En casa nos gusta que llueva porque también se puede disfrutar una vez lleguemos de la calle de forma más íntima y en familia. En casa cuando llueve tenemos una costumbre que es hacer creps juntos y merendarlos todos juntos en la mesa viendo la lluvia caer. Es algo mágico!

4. El barro mancha pero se lava, nada más.

Por qué dejar jugar a los niños con la tierra

Otra de las razones que he detectado sobre el distanciamiento a la naturaleza de la familia es que en ella los niños se manchan y mucho. Sí, es así. No puedo decir otra cosa. También se manchan en otros escenarios pero no vamos a entrar en ello.

Las manchas en un niño es para mí la evidencia visual de que se lo ha pasado en grande, que ha explorado, disfrutado, vivido … estando solamente pendiente de su juego.

No puedo negar que hay ciertos momentos que les encanta llenarse el cuerpo de barro, de pintura, de arena… porque es una forma de experiencia sensorial muy especial (¡te invito a que lo pruebes alguna vez!), pero hay otras veces que simplemente se manchan porque en su juego o entorno hay cosas que manchan y hasta que pueden romper la ropa.

Si es esto lo que te molesta y es por esto que evitas el contacto con barro, charcos, palos, piedras, hojas… te doy dos ideas para que pruebes:

  1. Si no le dejas mancharse nunca, dale la oportunidad de hacerlo y experimenta la sensación que le produce. Ojo, que si al niño se le ha negado mancharse en libertad, puede reaccionar de dos formas: una que no le guste nada (cosa que puede ser natural y respetable o que copie nuestra conducta), y otra que lo disfrute a tope. Observa y evalúa.
  2. Ofrecele ropa vieja, que no te importe que se manche o rompa. Nosotros tenemos dos tipos de ropa: una para utilizar a diario que tampoco pasa nada si se mancha y la otra que ya está con manchas que no salen y algún que otro roto, para ponerse cuando vamos a la naturaleza.

Exigir a un niño que tenga cuidado de no mancharse es cohibirle todo instinto natural.

5. Desaprovechamos experiencias sensoriales que sirven para conectarnos con nuestro ser natural, para conocernos y conocer nuestro entorno. Reconéctate

Poe qué es tan importante la naturaleza para el acompañamiento sdel desarrollo sensorial en la infancia

La naturaleza es el espacio donde mayor experiencias sensoriales existen de forma neutral, natural y sin prisas. Acercarnos a este escenario sensoria significa poner todos nuestros sentidos en acción de forma tranquila y pausada, significa poner en evidencia nuestro estado de conexión con nosotros mismos (ya hemos visto que los niños vienen conectados al 100% a la naturaleza si les dejamos acercarse a ella desde el principio), saber hasta donde podemos llegar o llevar nuestras capacidades, dónde están nuestros límites y los de los otros…, nos permite conocer las cualidades de las cosas que nos rodean conectándonos con los orígenes.

A partir de tocar, oler, probar, oír, observar llegamos a conocer y a conocernos y la naturaleza nos ofrece una variedad cambiante y relajante que favorece a nuestros sentidos, a nuestra alma y a nuestra salud.

Si buscas formas de volver a conectarte, ve a la naturaleza y deja que un niño te guíe. Siéntate y disfruta observándolo. Juega si te apetece, busca, explora…

Si aún así no llegas a conectar te recomiendo un “Baño de bosque”, sería la forma adulta de conectar contigo mismo como lo hace un niño cuando juega, más aún en la naturaleza. Te recomiendo regalártelo un día, volverás listo para conectar con tus niños!

6. El frío es una sensación térmica que se combate con abrigo.

Acercate a la naturaleza en familia

Yo soy muuuy friolera, de las que duermo con dos pares de calcetines si hace falta. Y soy de las que no quiero que mis hijos pasen frío y ofrezco chaquetas a cada segundo. Pero con el tiempo me he dado cuenta que a los niños tampoco les gusta pasar frío y que cuando realmente tienen frío, no tienen ningún problema de pedir ropa de abrigo.

Así que por un lado deberíamos revisar “nuestra” necesidad de abrigo y la necesidad de abrigo de los niños porque por lo que veo nos pasamos unos cuantos pueblos y nuestros niños casi no se les ve la cara de la cantidad de capas de ropas que llevan. Pero esto no es lo peor, lo peor es que no se pueden mover, que están tan incómodos que lo único que quieren es entrar dentro para así tener el permiso de quitarse la ropa…

¿Qué volvemos a transmitirles con esta acción?

Por otro lado me gustaría que reflexionáramos sobre el por qué cuando hace frío no queda nadie en la calle si nuestro frío es un frío soportable comparado con nuestros vecinos del norte… ¿De verdad hace falta volver corriendo a casa cuando salen del cole porque hace frío?

En invierno también se puede aprovechar los entornos naturales para jugar, de hecho, nos ofrece un escenario que sólo se puede ver en esta época del año. Así:

  • Busquemos ropa cómoda de abrigo que nos permita estar al aire libre sin preocupaciones parentales.
  • Parémonos a mirar los cambios de las estaciones, la naturaleza nos enseña cosas mágicas durante todo el año y puedes dejarlo en evidencia trabajando conjuntamente el “ciclo de las estaciones” en familia.

7. Conocer la naturaleza significa aprender a respetarla.

La mejor forma de respetar la naturaleza es conocíendola

El contacto con la naturaleza hace que la conozcamos, que descubramos su tempo y observemos sus virtudes y debilidades. Como adultos es nuestro deber enseñar a cuidar y respetar los entornos naturales porque, como escuché una vez y no recuerdo de quién:

“No se puede respetar aquello que no se conoce”

Para ello nosotros también debemos de ver la importancia que tiene la naturaleza en todos los seres que la conforman, la importancia de respetar su ecosistema y las consecuencias negativas y positivas de nuestras acciones.

Acercarnos en familia a la naturaleza de forma respetuosa hará que transmitamos valores de respeto, sostenibilidad, ecología, bienestar, empatía,… tan importantes para que nuestros hijos cuiden de su planeta y puedan tener un futuro más sostenible y natural, sin tanta polución ni desforestación.

8. Si buscas más ejercicio para tus niños, acércate a la naturaleza.

Se habla del sedentarismo y la obesidad infantil como cosas preocupantes en nuestra sociedad. Si quieres evitar esto en tu casa, busca oportunidades para acercaros a la naturaleza. Los niños verán oportunidades de movimiento por todos lados; practicarán el equilibrio, su fuerza motriz hasta movimientos delicados de psicomotricidad fina: todo en un mismo espacio y a su propio ritmo y motivación.

Dejar a los niños que se muevan en libertad en entornos naturales les aporta:

  • Seguridad y autonomía.
  • Destreza motriz tanto gruesa como fina.
  • Desarrollo de la concentración y la percepción espacial.
  • Bienestar psicológico al experimentar una gran cantidad de sensaciones positivas.

Y de paso, si quieres puedes practicarlo tú. Hemos visto este verano como iba la familia entera a practicar deporte a los parques. Si es que puede haber tiempo para todo y todos. Había familias que llevaban a sus bebés en el carrito mientras corrían o corrían junto a sus hijos que iban en patines, bicis o se quedaban trepando un árbol mientras el adulto se ideaba una ruta cercana… Sólo es cuestión de imaginación.

9. Una de las mejores escuelas, la tenemos en la naturaleza

La naturaleza es una fuente de aprendizaje

Ya lo decía María Montessori:

“ninguna descripción, ninguna ilustración de cualquier libro puede sustituir a la contemplación de los árboles reales y de toda la vida que los rodea en un bosque real”

Los niños tienen curiosidad por saber cómo son las cosas y de dónde vienen. Toda la naturaleza es un constante libro abierto donde descubrir y sentir en vivo y en directo todo esto. Ni la leche viene del tetrabrik ni el huevo del supermercado.

Está en nuestra manos acercar esta gran enciclopedia viviente para que conozcan, exploren, prueben, vivan el ciclo de las cosas que le rodean. No cerremos ante sus ojos, por nuestra pereza, un entorno tan rico para ellos y para nosotros también.

 

Bueno, me quedan cosas en el tintero pero creo que tenemos suficiente material para reflexionar e ideas para pensar. Estoy segura que por tu cabecita están pasando muchas cosas y me encantaría conocerlas para así hacer más rico estos planteamientos. ¿Me las cuentas?

“Quítate la pereza y pasa a la acción: la naturaleza os está esperando para disfrutarla.”

Y si te ha gustado y crees que puede interesar a más personas, estaré encantada de que compartas!

Un abrazo,

Yessica

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One comment

  1. Esther
    29 septiembre, 2017 at 14:32

    No puedo estar más de acuerdo contigo ..!!! Es algo que he tratado varias veces en el blog y que me sigue dejando atonita … Cuando hemos empezado a considerar la lluvia como el enemigo ??? Como nos desconectamos tanto de la naturaleza ???
    Yo también soy de buscar más naturaleza y animales y menos ciudades y dos cosas tengo claras :
    Ningun niño se aburre en la naturaleza y no hay mal tiempo, hay ropa i adecuada.

    Un placer leerte, como siempre.

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