Lecciones de niños, lecciones de vida

Hace unos días falleció el escritor colombiano y premio Nobel de Literatura: Gabriel García Márquez y con su muerte ha vuelto a resurgir esa carta de despedida que supuestamente escribió él, pero que desmintió él mismo en vida y la calificó de cursi. Independientemente de la confusión, calificación y viralidad, la carta, que en realidad es un poema y se titula “La marioneta”, la considero conmovedora y llena de lecciones de vida y, que al leerla, no he podido dejar de ver las similitudes de las lecciones que nos enseñan los niños diariamente y que muchas veces no las percibimos o menospreciamos o consideramos no apropiadas socialmente. Recojo de ese poema unos párrafos para plasmarlos y reflexionarlos desde una mirada de niño y mi mirada de madre.

marioneta_rejega

Lecciones de niños:

  • Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Un gran tesoro encontrado, su gran obra de arte, el mejor avión del mundo hecho con una hoja de papel… son cosas que quizás a un adulto pueden resultarles poco valerosas cuando nos la entrega un niño, pero para ese niño están cargadas de significado. Paremosnos a observar qué nos ofrecen porque quizás nos estemos perdiendo el mejor regalo del mundo!
  • Dormiría poco, soñaría más… Si entendiéramos que cada despertar de un niño es un despertar al descubrimiento, a la experiencia, a la fantasía e imaginación; nos costaría menos levantarnos para acompañarlos en su camino. ¿Quién dormiría mucho pudiendo soñar despierto?
  • Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Así lo hacen los niños y muchas veces consideramos una molestia estas acciones. Aún no entienden de pautas sociales sino entienden de emociones y necesidades internas que les mueves a descubrir el mundo.
  • … vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. No necesitan elegantes prendas ni elaborados pensamientos, necesitan la sencillez para focalizarse en lo que son y sienten, y poder expresar lo que llevan dentro. Favorezcamos su camino despojándolos de prendas incómodas y convencionalismos sociales; guiémoslos con límites claros y seguros para que se sientan autónomos y libres.
  • No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Los niños lo hacen cada día a su manera. Una palabra, una mirada, una caricia… puede ir cargada de sentimientos; saber leerlo es parte de nuestro trabajo, pero también no dejemos que se nos escapen los días sin decir un te quiero de corazón, no dejemos que se nos escapen los días sin expresar lo que sentimos hacia ellos y hacia nuestros seres queridos!

Lecciones de vida para los adultos y para enseñar a nuestros hijos:

  • A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. La mejor lección para un padre y cuanto nos cuesta aplicarla a veces. Nuestro mayor trabajo debería consistir en ofrecer las herramientas para que el propio niño construya sus alas con seguridad y confianza en sí mismo y luego, acompañarlo en el vuelo hasta dejarlo volar en libertad.
  • He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. Disfrutemos del momento, de cada momento; porque en las pequeñas cosas de cada día está la felicidad. Miremos con mirada de niño el día a día y descubramos el mundo nuevamente. Ellos son nuestros maestros, escuchémoslos!
  • He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre. Y que cierto es; cómo nos cambia la vida y, sobre todo, las prioridades. Nuestros hijos son los motores de nuestras vidas y por ellos las de cosas que hemos hecho y haremos para educarlos y verlos felices.
  • He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Solamente con el ejemplo podemos enseñar ésto a nuestros hijos y el primer ejemplo está en nuestro trato hacia ellos y hacia los demás: las experiencias tempranas condicionan la forma de estar, respetar y relacionarse con uno mismo y con los otros.

Me gusta darle la vuelta a las cosas y sacar una interpretación positiva desde mi punto de vista y mi reflexión personal. Venga de donde venga, a todo podemos sacarle jugo, no?

  • 0

    Overall Score

  • Reader Rating: 0 Votes

Share

You May Also Like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *