La herramienta para una buena comunicación familiar

Herramientas para una buena comunicación en familia: Reuniones de familia con plantilla descargable

La herramienta para una buena comunicación respetuosa en familia: «reunión de familia». Descubre qué es y cómo utilizarla en casa para que el ambiente y la comunicación sean respetuosos y trabajéis a la vez habilidades para la vida.

Hace un tiempo, sumergiéndome aún más en el mundo del emprendimiento, relacioné una cosa interesante: en toda empresa hay reuniones de equipo y de directivos generalmente semanales. En esas reuniones cada uno expone sus tareas, sus dificultades y sus retos para que todo el grupo se ajuste y puedan trabajar para un objetivo común. En este caso es para el beneficio de la empresa y también para visualizar la importancia que cada una de las personas tiene para conseguir ese beneficio.

Ahí lo trasladé a la familia. La familia también es un equipo donde la tarea de cada uno es muy importante en el objetivo familiar. En este caso no será un beneficio económico sino más bien emocional: si todos nos sentimos bien, la familia entera estará bien, ¿no crees?

Pues de esta asociación recordé la herramienta que la Disciplina Positiva propone para una buena comunicación familiar: reuniones de familia. Y que desde hace ya bastante tiempo utilizamos en casa como herramienta que no solo facilita una comunicación respetuosa sino también como un momento de honrarnos como familia, sentirnos pertenecientes y estimados por cada uno de nosotros.

Así que hoy te voy a acercar esta manera de entender una reunión familiar donde:

Lo importante es la búsqueda del equilibrio emocional familiar y el aprendizaje de habilidades para la vida.

¿Qué es una reunión de familia?

Desde la Disciplina Positiva, una reunión de familia es una reunión periódica (generalmente semanal), donde todos los miembros de la familia se reúnen para hablar sobre los problemas o dificultades familiares que han surgido esa semana centrándose en sus posibles soluciones, acordándose por consenso.

Es la oportunidad de dar voz por igual a todos los miembros desde el respeto, ofrecer oportunidad de aprender habilidades para la vida y comprender que la colaboración basada en el respeto mutuo y la responsabilidad compartida es mucho más eficaz que la imposición, el control y la exigencia que parece que todo adulto ha de tener sobre sus hijos e hijas.

Con una reunión de familia, facilitamos los canales de comunicación debilitando las luchas de poder que pueden generarse en la familia y resolviendo los problemas conjuntamente a partir de la propuesta de soluciones consensuadas.

¿Cómo se hace una reunión de familia?

Esta herramienta de comunicación positiva y respetuosa tiene unos sencillos pasos a seguir, comenzando por cosas positivas, planteando las negativas y acabando en positivas disfrutando en familia.

Antes de citarte las partes de una reunión familiar, es muy interesante tener claro lo siguiente:

  • Una reunión familiar es para todos los miembros de la familia que convivan en esa casa. Se invita a todos y todas, pero no se obliga. Verás que conforme lo vayas practicando y vayan surgiendo los beneficios, aquellas personas reacias querrán unirse al momento de encuentro familiar. No fuerces 😉
  • Se ha de realizar en un momento del día que podamos disponer de tiempo para hacerlo, que no nos corra prisa y podamos disponer del tiempo necesario para hacerla entera.
  • Estas reuniones funcionan muy bien si se tienen regularmente. Lo idóneo sería tenerla una vez por semana pero no siempre se puede, así que yo te aconsejo que sea flexible pero que no las olvides. Ah, y también puedes tener reuniones familiares de urgencia, que son aquellas reuniones donde se trata un tema puntual que no puede esperar al día de la reunión familiar. En estos casos se realizan igual, solo que vamos a tratar solo ese problema en concreto y podemos saltarnos la agenda semanal, leer el resto de problemas y la diversión en familia puede ser el hecho de estar ese momento cenando o regalarnos una merienda todos juntos.
  • Los más pequeños de la casa pueden entrar y salir durante la reunión familiar si se aburren pero no pueden molestar ni interferir en la reunión mientras se lleva a cabo.
  • En estas reuniones no se permiten los insultos ni juicios de valor ni sermones hacia los miembros de la familia sino que lo canalizaremos hacia la búsqueda de soluciones.
  • Todos los miembros de la familia nos comprometemos y adquirimos la responsabilidad de llevar a cabo los acuerdos y normas que surjan de los problemas expuestos.

Y ahora sí, vamos a ver los pasos:

1 · Agradecimientos

Como decía, todas las reuniones de familiares comienza con la mirada puesta en lo positivo, hacia las cosas bonitas que hemos hecho sentir en el resto de persona de nuestra familia.

Una habilidad que pareciera que hemos perdido y que en este tipo de reunión se practica, valorando las pequeñas acciones de los miembros de la familia, así como las nuestras propias:

“Debemos encontrar tiempo para detenernos y agradecer a las personas que hacen la diferencia en nuestras vidas”. John F. Kennedy.

Así, por turnos, cada miembro de la familia comparte un agradecimiento que haya experimentado durante la semana, a cada uno. Nosotros hemos introducido, por idea de mi hija, también el agradecimiento a uno mismo, porque también nosotros somos importantes para nosotros mismos, porque también cada uno de nosotros tiene algo bonito por el cual agradecerse.

La verdad es que es un momento muy especial donde puedes ver, sin juzgar, dónde ha puesto su mirada cada uno de la familia y como adulto te sirve también para ver que ha sido lo que más han valorado tus hijos e hijas y tu pareja de ti. Y lo más seguro es que descubras que las cosas simples e inmateriales son las más valoradas por ellos y ellas.

2 · Orden del día

Como toda reunión tiene un momento donde exponer qué temas se van a tratar, así que se leen y se procede a resolverlas. No te asustes que generalmente hay uno o dos temas a tratar.

En nuestro caso no lo hacemos pero se puede disponer de un papel puesto en la nevera, por ejemplo, donde ir apuntando los problemas que vayan surgiendo durante la semana y así no hay que hacer memoria ni establecer un orden porque ya estará escrito ahí.

En este momento también podemos evaluar qué tal fueron las ideas que se habían planteado probar como solución al problema para esa semana pasada. Ahí podemos ver si ha resultado positiva, si todos y todas lo hemos llevado a cabo y evaluar si seguimos en esa línea o se puede probar otras de las ideas surgidas en la lluvia de ideas.

2 · Resolución de problemas y acuerdos

Esta es la etapa menos positiva porque pondremos sobre la mesa problema a problema para solucionarlo. En este momento no aparecerá juicio, reproche ni sermones sino que se trabajará basándonos en exponer el problema describiéndolo, podemos hacer una ronda donde exponemos cómo nos hace sentir esa situación a cada uno de nosotros, y pasamos a hacer una lluvia de ideas que puedan resolver esa problemática. En la lluvia de ideas se apuntan todas aunque parezcan locas. Todas se apuntan y no se juzgan tampoco.

Una vez tengamos todas las ideas, en consenso familiar se escoge una de ellas para llevar a cabo esa semana y probar cómo funciona.

También se establecen y se apuntan las consecuencias que trascienden de no llevar a cabo lo acordado.

Por ejemplo: en casa teníamos problema con la cantidad de cosas que se quedaban en el salón cuando nos íbamos a dormir. Ya te imaginas: juguetes desordenados, libros apilados, zapatos, ropa, restos de papeles, lápices, tijeras fuera de lugar. A mí y a mi pareja nos molestaba mucho esta situación así que lo planteamos en la reunión de familia.

Hicimos una lluvia de idea y resolvimos conjuntamente tener una caja (grande) donde se guardarían todas las cosas que quedaran desordenadas en el salón al irnos a dormir. Me encantó porque la idea surgio espontaneamente de mi hijo mayor.

La consecuencia era que esos objetos permanecerían ahí durante toda una semana y para salir de la caja, la persona dueña de ese elemento, debía responsabilizarse de que no volvería a quedar olvidado en el salón y lo guardaría donde iba.

Y en esa responsabilidad de guardar y llevar a cabo la consecuencia entrábamos todos (si yo dejaba algo en el salón olvidado, también lo dejaría en la caja y estaría una semana sin ese elemento).

Te aseguro que fue una idea maravillosa que conllevó un gran aprendizaje para todos y nos ayudó a establecer un nuevo hábito sin peleas, ni luchas de poder ni premios ni castigos.

3 · Agenda semanal

Algo que hemos añadido nosotros, es compartir en familia la agenda semanal. Es decir: compartimos aquellas cosas fuera de lo normal que pasarán esa semana como: visita al médico, algún viaje de trabajo, si hay algún cambio de persona que vaya a buscar a nuestros hijos, etc.

Por un lado lo añadimos porque creemos importante que nuestros hijos e hijas sepan de antemano lo que ocurrirá y tengan el espacio para preguntar todo lo que necesiten sobre ese cambio  y, por otro lado, también creemos que es importante que vean todo el trasfondo logístico que hay en el backstage de la familia para que valoren los malabares que se hacen y ellos y ellas puedan aportar también sus ideas para resolverlas.

En esta agenda semanal también procuramos agendar alguna actividad divertida que podamos hacer en familia esa semana.

4 · Disfrute en familia

Para cerrar la reunión de familia volvemos a buscar algo positivo que nos vincule como familia y para eso no hay nada mejor que alguna actividad que nos guste compartir todos juntos, ya sea jugar a un juego de mesa, bailar, cantar, ver una peli, dibujar,… lo que sea pero todos los miembros juntos justo después de la reunión.

No tiene porque ser muy largo, el tiempo da igual o dependerá del resto de obligaciones que vengan después de la reunión familiar.

Con estas reuniones familiares, lo que conseguimos es sentirnos pertenecientes todos a esta familia, fomentar la colaboración al dar espacio a la opinión y participación en la planificación familiar y la resolución conjunta de los problemas, y desarrollamos habilidades como la escucha, el turno de palabra, respeto mutuo, empatía, responsabilidad social, la comunicación como medio de conexión y resolución de conflictos,….

Puedes pensar que es complicado llevar a cabo este tipo de reuniones pero te aseguro que poco a poco van saliendo con espontaneidad y que realmente llegas a ver y valorar los beneficios que aportan a la familia estas reuniones, así que te animo a que lo pruebes y, para hacértelo más fácil, he creado una plantilla gratuita con el paso a paso y puedan quedar apuntadas tanto los agradecimientos (que es precioso volver a leerlos), como la lluvia de ideas (por si necesitas revisarlo por si no ha funcionado la idea escogida para probar), como la idea consensuada y sus consecuencias para que no de lugar a dudas.

Dale al botón y la descargas gratis.

Plantilla gratuita Reunión de familia Disciplina Positiva

¿A qué edad se puede empezar a hacer reuniones de familia?

Seguramente ahora te estés preguntando a qué edad se puede empezar a hacer reuniones de familia. Pues he de decirte que es un poco relativo porque dependerá de cada niño o niña, pero lo que sí puedo decirte es que con 4 añitos ya pueden ofrecernos ideas maravillosas para solucionar problemas, ¡así que prueba!.

Quizás no puedas hacer todos los pasos, pero sí alguno de los primeros. Quizás no estén atentos todo el rato, pero os puede ayudar a vosotros, los adultos, a practicarla y organizar la semana de forma respetuosa y amena. Y así vais entrenando para cuando llegue el momento de poder estar todos sentados en la mesa haciendo la reunión en familia.

 

Bueno, deseo que te haya sido útil y que te animes a probarla.

Yo te aseguro que funciona, aunque no la hagas estrictamente cada semana. Ahora nos pasa que cuando una semana no la hemos hecho, ya estamos esperando la siguiente semana para hacerla…

Me encantará leer qué te ha parecido.

Un abrazo grande,

Yessica

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