¡Vuelta al cole! 3 reflexiones importantes en época de coronavirus

Vuelta al cole en época de coronavirus

Antes de comenzar las clases, te invito a reflexionar sobre estos 3 aspectos que nos incumben a todos y tendrá repercusión en el futuro.

¿Cómo han ido esas vacaciones? Estoy segura de que, a parte de desconectar, has estado con el oído puesto en las noticias esperando saber cuáles eran las condiciones de vuelta al cole para este año …

Si te soy sincera, yo las he ido escuchando por el ‘rabillo del oído’ porque lo que iba escuchando me parecía más alarmante que los nuevos casos de contagio.

Y de eso va este post. Si estás aquí es porque eres de esas personas que le gusta reflexionar, darle una vuelta de tuerca a las cosas y limpiarte las gafas de vez en cuando al verlas empañadas.

Por eso, si eres maestra o madre/padre, sabrás abrazar estas ideas que quiero compartirte como un aire fresco, como un ‘reset cerebral’ para poder mirar este momento ‘incómodo’ desde una perspectiva consciente y no desde el miedo y la ansiedad.

¡Porque la infancia nos necesita!
¿Estás conmigo?
Así, vengo a compartirte tres reflexiones que rondan en mi cabeza a ver si resuenan en la tuya…

1 · LA EDUCACIÓN ES LA TAREA DEL ADULTO Y ES LARGOPLACISTA ·


Entre tantas restricciones y criterios de seguridad que hemos escuchado estos días, me venían a la cabeza dos ideas insistentemente:

1 · La educación es la tarea del adulto. Podemos tener asumido que el juego es la tarea del niño y la niña, pero parece que nos cuesta asumir que la educación es la tarea del adulto.

Últimamente escucho discursos que se centran más en el ego (hago lo que me mandan para salir aireosa, entre otras ideas del ego), que en la verdadera tarea de educar que debería de estar centrada en encontrar la excelencia educativa que se merecen cada uno de los niños y las niñas que cohabitan este mundo para que se sienten íntegros y valiosos para construir un lugar mejor, a pesar de las condiciones externas. Y cuando me refiero a educar, no hablo solo del contenido curricular sino del emocional, social y espiritual también: Educación 360º.

Me da la sensación que se está decidiendo desde el miedo y cuando hay miedo no podemos decidir pensando en lo más importante que es el bienestar INTEGRAL del niño y de la niña.

Tomemos las precauciones que se necesitan, ¡CLARO!. Pero no para quedar bien sino para hacer el bien.

2 · La educación es largoplacista. Podemos tener asumido que un niño y niña están en desarrollo y le llevará sus años, pero la realidad es que la educación se está mirando al corto plazo.

Las medidas que hoy se toman está claro que están tomadas para un problema que tenemos hoy y ahora (y que irá cambiando conforme vayan evolucionando las cosas), pero no nos damos cuenta o no queremos pararnos a pensar en qué pasará a largo plazo en la psique de esos niños y niñas que recibirán esas medidas antinaturales.

Deberíamos poder clavarnos a fuego que estos niños y niñas son semillas que están en crecimiento constante, que vienen de momentos difíciles y que la escuela es ese espacio de socialización y seguridad que muchos están necesitando.

Las decisiones que tomemos hoy no pasan de largo sino que descubriremos sus consecuencias a largo plazo. ¿Te imaginas cuáles pueden ser?

Todo está en qué papel tomamos nosotros y en cuál ponemos la infancia. Y te invito a reflexionar:

  • ¿Actúas desde el miedo?
  • ¿Estás realizando tu tarea con excelencia?
  • ¿Evalúas los pasos que tomas cómo afectarán a largo plazo a la infancia?

Quizás pueda servirte esta pregunta como tu varita que te traiga a tierra:

¿Qué quiero que aprendan para la vida de este reto que planteo hoy?

RECUERDA: Somos los jardineros que abonamos esas semillas con habilidades para la vida…


2 · LA INFANCIA ACATA PORQUE SU VOZ SE CALLA ·


Esta frase retumba en mi cabeza desde hace años y creo que lo contiene todo: Los niños y las niñas NO TIENEN VOZ en esta sociedad adultocentrista. No la tienen. Ni siquiera con los derechos que le corresponden por los cuales se ha firmado para velar por ellos.

Si es que es muy fácil callar a un niño o una niña: cuatro gritos y listo, un castigo y calladito, un ‘que viene el lobo’ y controlado…

Si, como decíamos antes, nuestra tarea, seas madre o padre o no, seas maestra o no; es la de educar: ¿qué tipo de educación estamos creando a base de acallar a la infancia? ¿A la nuestra conveniencia y comodidad?…

Está claro, así el corto plazo funciona. Así seguimos escondiendo la cabeza a las cosas importantes como es DARNOS CUENTA DE UNA VEZ QUE LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS SON PERSONAS DE PRIMERA.

Cuando vuelvan a clase, volverán calladitos porque lo que más quieren es estar con sus amigos y las condiciones… Las condiciones las acatan porque sino el policía de turno (la maestra, cuyo papel no es ese), le llamará la atención y comenzará a volver a escuchar la historia de terror que creamos entorno al virus.

Cuando vuelvan a las clases… OJALÁ LES ESCUCHEMOS porque antes no lo hemos hecho. Les miremos a los ojos y pongamos una mano en su hombro diciéndole que él o ella nos importa, que su voz es importante y que confiamos plenamente en él/ella.

OJALÁ LES ESCUCHEMOS porque entienden el problema, porque tienen ideas increíbles fuera de los márgenes por los que miramos nosotros; porque se sentirán más tranquilos y emocionalmente estables si saben que son tenidos en cuenta.

Quizás estas preguntas pueden ayudarte:

  • ¿Genero un entorno de confianza con el niño o la niña como para que pueda venir con tranquilidad a contarme sus necesidades?
  • ¿Cuándo me hablan, estoy en una actitud de escucha, presencia, disponibilidad y sintonización adecuado o debo cambiar algo para estar más a la altura de sus comentarios?
  • ¿En qué grado me estoy tomando en serio sus palabras? Recuerda que lo que te cuentan es algo importante para él o ella.
  • ¿Juzgo, sanciono, penalizo, corrijo sus aportaciones? ¿Desde dónde lo hago? ¿Qué emoción me ha despertado?

Ellos y ellas tienen un grito en común que puede guiarte como tu varita, cada vez que tu mente mande acallarles:

¡Soy un niño/ y quiero pertenecer!
RECUERDA: Somos los jardineros que escuchamos con suma atención el susurro de esas semillas para poder acompañar desde la dignidad, el respeto y el amor que se merecen…

3 · EL JUEGO ES ESENCIAL PARA LA INFANCIA ·


Llegados a este punto, sería interesante tomarnos un momento para reflexionar dónde queda el juego dentro de las medidas de seguridad que debemos garantizar.

Si nos piden que estén sentados, distanciados, sin material manipulativo, con mascarilla, sin cambio de espacio,.. durante 5 horas y 5 días a la semana, ¿Cómo se ha contemplado el juego? Es más, ¿cómo se ha contemplado el juego libre, espontáneo y motriz tan necesario en el desarrollo integral de la infancia dentro de estas horas lectivas?

¿Se ha pensado?

Si sabemos que el juego en la infancia es un medio de desarrollo, expresión, conocimiento y aprendizaje integral fundamental, ¿cómo puede ser que no se hable de ello? ¿Cómo es que no se está discutiendo cómo se va a favorecer dentro de estas condiciones sanitarias?

El movimiento, el juego espontáneo y, ya si nos ponemos, el juego al aire libre son medicina natural y emocional para el niño y la niña.

Ya lo hablamos en otro artículo donde decía que: «el juego y un movimiento moderado (preferiblemente aeróbico) genera una serie de acciones en el cerebro que repercuten en beneficio directo en el aprendizaje y la salud física y emocional del niño y la niña».

Entonces te invito a preguntarte:

  • ¿Qué espacios de juego y tiempo de juego proporciono?
  • ¿De qué material disponen para jugar? ¿O que puedo hacer para que ese material sea seguro y no desaparezca de las aulas?
  • ¿Qué están necesitando para jugar y moverse con más libertad?
  • ¿Qué tiempo pasan jugando al aire libre?
  • ¿Cómo puedo garantizar su bienestar integral?

Tu varita mágica podría ser:

«Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando» F. Tonucci.
RECUERDA: Somos los jardineros que favorecemos las condiciones para que cada semilla disponga de los elementos necesarios para crecer libre, confiada y sin perder la curiosidad por el mundo que le rodea…

EN RESUMEN:

Necesitamos adultos con actitud conscientes, presentes (en el aquí y ahora), disponibles (por lo que accesibles y dispuestos) y sintonizados (sensibles a las necesidades) con la infancia.

¡La infancia necesita ACTITUD y ACCIÓN!


Estoy segura de que todo esto late en ti, que ya lo pones en cada paso que das, pero asegúrate que no se te filtre ese miedo paralizador y que tus decisiones estén reflexionadas…

Yo, desde mi humilde mirada hacia lo más valioso que tenemos entre nuestras manos, te presento las mías porque considero que vale la pena pararnos a reflexionar, salir del miedo y la inmediatez. 

Se pone en juego el futuro y yo sé que juntos podemos cocrearlo mucho mejor.

Y sabes qué, que me encantará escuchar tu crítica constructiva, tus ideas, tus planes, tus miedos porque no estás sola, porque juntas podemos.

¡Ojalá resuene!

Con cariño,

Yessica

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